sábado, 10 de noviembre de 2012

Salvar los muebles y autorepresentarnos o cambiar verdaderamente la realidad


El deliberar es mucho más sano que el debatir, pues debatir es un litigar, rivalizador y porfiador; mientras que deliberar es un reflexionar para resolver problemas.

No obstante el ser humano suele comenzar debatiendo para terminar deliberando. En esto, como en las tormentas, tras la tempestad llega la calma.

El tema de la ideología que he tratado en varios artículos de opinión tiende también hacia ese camino. Vamos a explicarlo:

Si entre Ustedes y yo nos ponemos a ello, seguro que llegamos a un acuerdo sobre el término ideología; para facilitar el acuerdo podría allanarme y adoptar alguna de las definiciones académicas del término. Pero eso no habría resuelto nada, pues ese término del lenguaje no nos serviría como instrumento de transformación, como herramienta de cambio.

Para cambiar las cosas, para que las ideas se transformen en fuerza material y de cambio, deben de arraigar en las masas. Para esto lo mejor es entender y hablar su lenguaje, el lenguaje popular es muy diferente del académico. Water puede significar agua, pero para el común de los mortales water es un cagadero o meadero. Con el término ideología ocurre lo mismo. Además, esa capacidad de subversión popular, incluso del lenguaje, es muy positiva. El pueblo da a los términos su verdadero significado conductual, el que percibe del comportamiento de las personas que mayoritariamente los usan. Por eso hay términos políticos que es conveniente ir pensando guardar en el baúl de los recuerdos, pues el oportunismo -con sus comportamientos y prácticas- ha pervertido su significado original.

Para la mayoría del común de los mortales ideología significa engaño, igual que socialista te identifica con el PSOE y comunista con el PCE e izquierda incluye al PSOE. Y esos términos y esas siglas van aparejados a comportamientos muy concretos de una forma de hacer las cosas.

Cuando se inicia un proceso de ruptura con lo anterior, y ahora estamos en ello, hay que ser conscientes de que hay que romper con todo lo que genere equívocos, la ruptura con la terminología de la anterior etapa también es muy importante pues, como digo, va asociada a conductas muy identificables; por eso hablar de Frente Amplio de Izquierdas puede dar lugar a muchos equívocos, pues se puede entender como una operación de la vieja izquierda piramidal para salvar su cuota, sus muebles y su autorepresentación; mejor llamarlo Frente Amplio Ciudadano y Popular y exigir un comportamiento diferente en las formas de hacer las cosas que posibilite el cambio real de las condiciones materiales de existencia de los ciudadanos; pues de no ser así seguiremos padeciendo, como hasta ahora, la infuncionalidad e insignificancia de las autorepresentaciones políticas de la izquierda tradicional.

El "firmes en los principios y flexibles en las formas" sigue estando en vigor para nosotros, pues los términos son formas y, con ellos, hemos de ser flexibles; ser flexibles significa poder cambiarlos con total normalidad, pues no tienen sustantividad por sí mismos, lo único que les da sustantividad es la conducta mayoritaria que se encubre tras ellos. En el tiempo en el que se pensó, por parte de Marx y Engels, cambiar el nombre de la Liga de los Justos por otro más apropiado, se debatió darle la denominación de Liga de los Socialistas, pero el término en aquél entonces estaba asociado mayoritariamente a las prácticas conspirativas de los seguidores de Babeuf; es por esto que se desechó, por inapropiado, el término. Ahora estamos en lo mismo, hay términos que están asociados a prácticas inadecuadas de las fuerzas progresistas y que, por ello mismo, nos limitan.

Esto no quiere decir ser sectarios ni asentarnos en la exclusión de nadie, es obvio que tendemos a sumar con otras expresiones, culturas y tradiciones de la izquierda; pero es conveniente que lo hagamos sabiendo quién es cada cual y qué representa; como siempre digo, hemos de ir juntos, pero no revueltos. Hemos de poder identificarnos perfectamente en cada momento, pues las recomposiciones de las correlaciones de fuerza entre las diferentes formas de relacionarnos es algo natural en todo proceso de transformación y cambio. Unos estarán por salvar la cuota, los muebles y autorepresentarse; mientras otros estaremos a subvertir una realidad que ni nos integra ni nos representa.

Como siempre digo, estas son mis ideas que dejo a vuestro mejor criterio.

Javier Caso Iglesias | Analista Político y Activista Social

Trascender a la vieja izquierda tradicional


Le digo a mis compañeros y amigos de CLI que lo mío, guste o no guste, es un hacer pensar. Y la izquierda tiene que ser pensada y repensada; y más que ello transcendida en la práctica, o sea, realizada.

La vieja izquierda, la que dice una cosa y hace la contraria; la que practica la ideología, esto es, el subterfugio y el  engaño, ya no nos sirve. Los años que llevamos de poliarquía (lo llaman democracia y no lo es) han supuesto una verdadera  desarticulación de nuestra fuerza. Los hechos y la situación que actualmente vivimos son más que evidentes de ello.

El sistema ha doblegado a la vieja izquierda poniéndola a su servicio en el caso del PSOE y haciéndola testimonial e insignificante en el caso de IU. Incluso a los sindicatos los ha transformado en fuerzas apesebradas a través de liberados, cursos y subvenciones.

Lo fácil, obviamente, es mirar hacia otro lado arropándose en más y más ideología, así como en ese mecanismo de defensa para  evitar abordar la realidad que Freud llamaba "racionalización".

Estamos viviendo un tiempo de ruptura. Se quiera ver o no se quiera ver la realidad es muy tozuda. Un tiempo de ruptura que  exige herramientas a la altura y expectativas de los tiempos. Las herramientas políticas del siglo XIX estaban muy bien para  el siglo XIX, las del siglo XX para el siglo XX; pero el siglo XXI requiere herramientas nuevas. A las gentes, a los  ciudadanos del siglo XXI, de este nuevo Siglo de las Luces, no nos valen los relatos y los cuentos. No nos valen las verdades  axiomáticas e incontestadas de los papagayos de la memorieta, pues sabemos que las palabras se las lleva el viento (también  el tiempo) y los textos, el papel, lo soporta todo; así como que las ideologías no significan nada.

Mis análisis suelen ser de brocha gorda para que se entiendan, pues con brocha fina pasarían desapercibidos para las gentes  imbuidas en la alienante ideología que hemos padecido durante las últimas décadas y que nos han llevado hasta dónde estamos,  a ser insignificantes y a no hacer ni cosquillas al sistema. Mucho manifiesto, mucha declaración, mucha ideología y a la hora  de la verdad nada de nada; todo humo y más humo. Y es que la ideología es eso, humo; por eso es inaprensible.

Por sus hechos los conoceréis, a los hechos mismos es a los que hemos de ir. Sobre esto llamo la atención y provoco para  centrar el interés, pues de no ser así seguiríamos perdiéndonos en fantasmagorías e ilusiones vanas.

Unamuno declara en tono desafiante: "¿Qué me importa lo que Cervantes quiso o no quiso poner allí y lo que realmente puso? Lo  vivo es lo que yo allí descubro, pusiéralo o no Cervantes". Hemos de atrevernos a encontrar lo vivo. La ideología hace lo  contrario, intenta acomodar lo vivo a lo muerto. Por ello frente a ella surge el saber praxeológico que desarrolla la praxis,  esto es, lo vivo que es capaz de poner, incluso a lo muerto, a su servicio. Lo vivo es el ser humano, lo muerto el capital.  La ideología siempre termina poniendo al ser humano al servicio del capital, de la cosificación, de la reificación. Todos los  procesos revolucionarios y de cambio que se han aferrado a la ideología han terminado igual, muertos; la revolución rusa la  primera. Los hechos son contundentes, por ello lo nuestro ha de ser un poner en libertad los elementos de la nueva sociedad,  no engañarlos con espejismos.

Y esto que digo no es acomodar la realidad a ninguna teoría, sino todo lo contrario; pues lo real es el proceso de vida. Una  filosofía de la praxis, un saber praxeológico (materialista y dialéctico) es algo muy diferente, y antagónico, a una  ideología (fe y dogma).los hechos son muy contundentes y ya no admiten quimeras.

Como siempre digo, estas son mis ideas que dejo a vuestro mejor criterio.

Javier Caso Iglesias | Analista Político y Activista Social

viernes, 9 de noviembre de 2012

Huelga selectiva de consumo desde Navidad hasta Reyes


Tras el éxito que está teniendo la CAMPAÑA: "Si no hay paga de navidad, no habrá "cena de empresa" en restaurantes", a través de la cual estamos consiguiendo hacer ver que la supresión, decretada por el Gobierno, de la paga extra a los empleados públicos repercute en el conjunto de la economía; ahora deberíamos ampliar esta campaña a las compras de Navidad y Reyes, pero haciéndola selectiva, al objeto de que la sufra directamente el Gobierno, la banca y las grandes corporaciones del IBEX35; sin perjudicar, de esta manera, al pequeño comercio o personas autónomas.

La huelga selectiva de consumo, desde Navidad hasta Reyes, constará de dos medidas:

La primera medida será, como proponen los funcionarios del movimiento "Viernes de negro" No comprar Lotería de Navidad en señal de protesta por la eliminación de la paga extraordinaria de Navidad a los empleados públicos, de esta manera caerán los ingresos por ventas de lotería del Estado (más de 10.000 millones de euros) y el Gobierno entenderá que no estamos dispuestos a tragar con todo lo que nos quiera imponer.

La segunda medida es la de alargar la duración en el tiempo de esta huelga selectiva de consumo. Ya se han hecho antes varias huelgas de consumo coincidiendo con manifestaciones o huelgas generales, pero solo duraban el día de la protesta haciendo casi invisibles sus resultados. Esta vez se pretende alargar la huelga desde la Navidad hasta Reyes, bloqueando sin remedio las recaudaciones gubernamentales al no aportar nadie dinero al Ministerio de Hacienda mediante el IVA. Una huelga de consumo selectiva y de larga duración será un adecuado castigo contra las grandes corporaciones transnacionales y la gran banca, impulsoras y beneficiarias de las antidemocráticas y antisociales reformas legales que se han venido aprobando en España durante los dos últimos años por los gobiernos de turno.

En resumidas cuentas, lo que se pretende es boicotear el IBEX35 a través de pequeñas acciones sumadas como evitar el transporte privado y el uso de tarjetas de crédito y débito. En este sentido insistimos en que la huelga de consumo no se hace contra el pequeño comercio o personas autónomas, pues se pone el énfasis en no comprar en grandes superficies o consumir la mínima cantidad de electricidad y agua.

La Huelga General, por ejemplo, es la herramienta de presión más efectiva en las empresas de servicios y producción, sin embargo, en el contexto actual con más de 5 millones de parados y más de 9 millones de pensionistas, la Huelga de Consumo se convierte en el complemento imprescindible de cualquier proceso de movilización y lucha, ya que permitirá a toda la sociedad (47 millones de personas) participar en las reivindicaciones. Una Huelga de Consumo consiste en no adquirir ningún tipo de bien, producto o servicio con el objetivo de paralizar gran parte del sistema productivo, grandes empresas, bancos, multinacionales y presionar a los gobernantes. Implica, también, consumir la mínima cantidad de electricidad y agua, desplazarse en transporte público, evitar el consumo telefónico, el uso de tarjetas, no comprar en grandes almacenes, centros comerciales, bancos ni gasolineras.

Si estás de acuerdo difunde. Gracias.


CAMPAÑA: Si no hay paga de Navidad, no habrá "cena de empresa" en restaurantes


A/A Empleados públicos de la Junta de Extremadura de Plasencia. Se remite copia a compañeros/as de otras localidades por si consideran a bien sumarse a esta iniciativa.

Algunos/as compañeros/as, hablando de las "comidas y cenas de empresa" que se organizan todos los años por estas fechas, han decidido no ir a ningún restaurante para la cena de Navidad; nuestros/as compañeros/as creen que debemos hacer que se note la supresión de la paga extra y demás recortes sufridos por los empleados públicos.

Además, es una forma de que parte de los ciudadanos, en este caso los hosteleros, dejen de aplaudir las reformas del PP, y se den cuenta que los recortes nuestros, les afectan a ellos; toda economía actual lo es en escala, las medidas de ajuste que se perpetran contra unos afectan a los demás.

Por eso, se les ha ocurrido a estos/as compañeros/as, que podíamos hacer una campaña informativa a todos los empleados públicos de Plasencia (hospital, institutos, psiquiátrico, múltiples, residencias de ancianos, etc....), invitándoles a sumarse a la propuesta de no ir a ningún restaurante a celebrar comida o cena de Navidad, si la gente quiere reunirse, se puede recurrir a otras alternativas. 

Creemos que de esta forma podemos hacer más visibles las consecuencias de tanto recorte a los empleados públicos, y también como no, de tanto desprestigio; al tiempo conseguir que colectivos como los autónomos, se unan a la causa común de todos para terminar con este descalabro.

La medida puede ser muy efectiva. Y si, además de Plasencia, logramos que sea extensiva a toda la región los efectos se harán notar. Para darnos cuenta de ello basta multiplicar el número de empleados públicos con que cuenta la región por el coste por persona de una cena de empresa en un restaurante. Podemos estar hablando de cerca de 4 millones de euros en Extremadura.

El lema podría ser: Si no hay paga de navidad, no habrá "cena de empresa" en restaurantes.

Si estás de acuerdo con el contenido de este mensaje, no lo dudes; difunde masivamente. Gracias.


jueves, 8 de noviembre de 2012

No me digas quien eres, dime lo que haces. Ideología vs Praxeología


Mi compañero y amigo Juanfran utiliza una frase muy clarificadora para describir lo que está pasando: "cuando tiemblan los  cimientos, no se puede uno dedicar a pintar la fachada".

Me resulta curioso el empecinamiento que tienen algunas personas con lo "ideológico", el tiempo que emplean con ello. Qué  importancia dan a lo que no lo tiene. No terminan de entender que la palabra, como el papel, lo soportan todo y, por ello  mismo, no demuestran nada. La ciencia acredita y prueba que entre lo que se dice, se piensa o escribe (conducta verbal, ideativa o escrita) y aquello que se hace (conducta real) existen unas diferencias superiores al 80 por 100.

La mayoría de los que decimos, pensamos o escribimos son fantasías, ilusiones, falacias de reificación. Por ello, la  ideología es una realización fantástica, un espejismo carente de la realidad que nos desvía de nuestro camino. Camino que no  es otro que el del diseño de estrategias y metodologías para acabar con las ideologías, esto es, para conseguir en la  realidad aquello con lo que se sueña. Lo enfermizo no es soñar, sino instalarse permanentemente en el mundo de los sueños.

En esto de las ideologías pasa algo similar como con el miedo, hay que hacer lo que se teme para que la muerte del temor sea  segura. La superación de la ideología, al igual que pasa con la religión, como felicidad ilusoria del pueblo, es la  reivindicación de su felicidad real. El llamado para que el pueblo se deje de ilusiones acerca de su condición, es el llamado  a que termine con un estado de cosas que necesita ilusiones.

Como les decía a mis amigos esta misma tarde, lo que está claro es que lo nuevo, lo que emerge con fuerza, es un espacio de  ruptura; un espacio de ruptura que es ciudadano 100% y al que las "ideologías" le dicen muy poco; pues se trata de un nuevo  espacio sociopolítico praxeológico.

La gente está cansada, muy cansada, de que todos le digan que son esto o lo otro, la gente lo que quiere es ver en la praxis  lo que se es; ahí es dónde hay que demostrar los principios que se sustentan, lo demás son cantos de sirena. Nosotros hemos  de conocer, comprender, interiorizar y defender este punto de vista, pues es el que se señala como certero por parte de las  leyes de desarrollo social cuyos descubridores fueron mis admirados Carlos Marx y Federico Engels.

Nuestra fuerza ha de estar en la práctica. Nosotros no necesitamos hablar de lo que "ideológicamente" somos, nuestra tarjeta  de presentación está en la práctica. En esta función hemos de entrenar a la ciudadanía, en la de mirar y comprobar lo que se  hace, no lo que se dice. Hay que hacer ver que las palabras, como el papel, lo soportan todo y, por ello mismo, no demuestran  nada. Es la conducta real lo determinante para saber qué es una persona o una organización. Cada día más y más ciudadanos  están ubicados en este nuevo espacio de comprensión de las cosas y de relación.

Digo esto simplemente como sugerencia, para que seamos conscientes de que las etiquetas nos pueden limitar más de lo que nos  aportan en un espacio de ruptura. Los que no son espacios de ruptura se construyen para salvar los muebles, pero su recorrido  será muy corto; en las últimas encuestas realizadas en Catalunya se evidencia esto que digo. No se puede estar, por una  parte, cuestionando la realidad existente y, por otro, no atreverse a romper con ella.

Con estas palabras no animo a distanciarnos de nadie, sino simplemente a saber como hemos de colaborar con los demás. Anova  colabora con IU en Galicia, pero sus proyectos son muy diferenciados; allí no existe la mezcolanza. Juntos pero no revueltos.  La relación de Anova con IU, dentro de AGE, es similar a la que se dio entre Compromís e IU cuando IU era parte de Compromís. Pero es obvio que tanto Anova como Compromís son proyectos totalmente diferentes al que representa la rancia, piramidal y vieja izquierda tradicional. Unos son proyectos praxeológicos (Anova y Compromís), esto es, centrados en los ciudadanos, en  las personas; espacios aglutinados por la insumisión a las políticas del negocio del euro sobre el sur de Europa. El espacio de la vieja izquierda tradicional es ideológico y está centrado, como dice un amigo, en salvar los muebles, la cuota; así como en la búsqueda de la autorepresentación de la vieja clase política a través de la suma de las organizaciones de la vieja izquierda mediante cremalleras de nomenclaturas preexistentes.

Todo lo dicho lo expreso como analista político, ya sabéis que los analistas políticos dicen todo aquello que otros no se  atreven a expresar; pues nuestra tarea es explicar aquello que ocurre tal y como ocurre, despojando la realidad de racionalizaciones encubridoras.

Javier Caso Iglesias | Analista Político y Activista Social

Localizado el diputado 33 del PP: Rafael Lemus, diputado "socialista"


Una vez más el PSOE de Extremadura muestra qué lugar ocupa en el arco parlamentario, el lugar de la derecha pura y dura junto al PP. Por algo los ciudadanos asimilan a estas dos organizaciones políticas (PP y PSOE) a unas únicas siglas, las del PPSOE; y sus prácticas políticas como PPSOE-liberalismo.

El diputado "socialista" en el Parlamento extremeño Rafael Lemus ha admitido que ha votado a favor de que el Gobierno de Extremadura suprima la paga extra de Navidad a los empleados públicos autonómicos; permitiendo, con su voto, la convalidación del decreto que suprime la extra.

Esto evidencia el grado de cinismo y sinvergonzonería del PSOE, ese partido que dice desear presentar una moción de censura en Extremadura; ¿Una moción de censura para qué? Para seguir viviendo del pesebre y la mamandurria de la que gozaron 28 años. Pues es obvio que las políticas de transformación social al PSOE le asustan. Cada vez que han de votar alguna cuestión en favor de los trabajadores se arrugan.

Ahora nos viene el portavoz de los sociolistos Valentín García diciéndonos que la votación para convalidar el decreto del Gobierno extremeño de suspensión de la extra "no tenía influencia" porque "se quita como legislación básica del Estado" y "se iba a quitar se convalidara o no se convalidara" ¿Entonces por qué no han denunciado el Sr. García que a lo iban hoy los diputados a la Asamblea de Extemadura era a cobrar, en exclusiva, la dieta por asistencia?

Eso es mentira, un engaño más de estos maestros del embeleco que es el PSOE; pues en las Diputaciones Forales del País Vasco la paga extra de Navidad se va a cobrar, así como en cientos de ayuntamientos; existen fórmulas legales para evitar la aplicación del aberrante, y probablemente inconstitucional, decreto Rajoy por el que se suprime la paga extra a los empleados públicos.

Lo más digno que podría hacer Rafael Lemus, y de paso el vocero del enredo Valentín García, es dimitir. Pues si no dimiten el pueblo extremeño los enviará a su casa, como en próximas fechas hará con sus homólogos de Catalunya, los cuales perderán casi la mitad de sus diputados actuales en el Parlament en las elecciones del próximo día 25 de noviembre.

lunes, 5 de noviembre de 2012

Situación de impasse y estrategia a seguir en la construcción de la alternativa al sistema


Hola compañeros/as y amigos/as:

Soy de los que suelo decir aquello que pienso y este es un momento en el que toca hacerlo. Así que ahí va: La izquierda en su conjunto, así como todas las familias que agrupa y acoge, se encuentra en una situación de impasse ¿Cual es la causa?

Es obvio que la izquierda tradicional está en declive y amenaza ruina. Al PSOE ya no hay quién lo salve, va a pasos agigantados hacia la pasokización; e IU solo se libra de la quema cuando agarra algún flotador en su entorno como Anova, CHA o ICV.

Los tiempos están cambiando a pasos agigantados. La gente ya está cansada de tanta ideología que, como certeramente la calificó Marx, es una escisión de la conciencia que produce alienación del ser humano; pues lo transforma en dogmático, sectario, adoctrinado y proselitista. No hay más que observar como se comporta un militante de esa izquierda más tradicional para verificar esto que digo. Pues están, como si de adeptos de una secta se tratara, cegados para ver la realidad.

Este cegamiento impide caminar, ralentiza mucho el paso en el camino hacia una sociedad mejor sin explotadores y explotados. Este cegamiento es el que nos mantiene en una situación de impasse.

La filosofía de la praxis entiende al ser humano como un animal praxeológico, hace cosas. Verum est factum. En la práctica es en donde se demuestra la verdad. El conocer es un hacer. El ser humano no es homo sapiens, sino más bien homo faber; esto es, que adquiere el conocimiento por aquello que hace. La II Tesis sobre Feuerbach de Marx es muy clarificadora sobre este asunto, pues indica que "es en la práctica donde el hombre tiene que demostrar la verdad, es decir, la realidad y el poderío, la terrenalidad de su pensamiento".

Es obvio que todas aquellas fuerzas políticas que desean la perpetuación de este modelo de sistema de explotación y dominio defiendan, con uñas y dientes, la necesidad de ideologías; pues lo que en verdad desean es que la mayoría de la población siga con los ojos cerrados, manteniendo comportamientos, conductas y hábitos alienados, dogmáticos, sectarios y proselitistas. O sea, que sea incapaz de hacer por sí misma.

Para salir de este impasse hemos de hacer, hemos de volver a nuestros orígenes praxeológicos. Hemos de aparcar tanta ideología debilitadora y disgregadora y confluir estableciendo programas y hojas de ruta en los que se indique, de forma muy sencilla y clara, qué hemos de hacer en la práctica para superar este sistema de explotación y dominio que nos asfixia. La literatura para las novelas y otros textos similares. En los manuales de acción a menos florituras más claridad. En resumen: Objetivos, pasos para alcanzarlos y temporalización. Transcurrido el tiempo dado evaluación sistemática sobre logro de objetivos, sin perder el tiempo en justificaciones; sino centrándose en qué hay que variar para alcanzar los objetivos no logrados o estableciendo otros nuevos si la tarea ha sido un éxito.

Como se exponía en el artículo titulado "El fin de las ideologías, un retorno a la praxis" (http://goo.gl/c5fIp), en el que citaba al analista político Jaime Miquel Andrada: “los electores no se dividen ya entre los que son de izquierdas y los que son de derechas, pues la dialéctica izquierda-derecha se quedó en el siglo XX; lo hacen ahora entre los que son sumisos a las políticas de la Unión Europea, que es quien tiene el mando, o insumisos a estas, y en consecuencia a los Gobiernos de turno que haya en España”.

Esto es lo primero. Dejar de etiquetarnos reduccionistamente. Pues lo importante, lo que nos hace diferentes, no es una cuestión de terminología o terminografía; sino de práctica. Hay que ser firmes en los principios y flexibles en las formas. Marx así nos lo sugeriría. Busquemos pues términos que nos incluyan a todos y, especialmente, a los ciudadanos. Términos inclusivos y no excluyentes. Términos además no desgastados o que den lugar a equívocos. Si el término izquierda, socialista o comunista es observado con repulsión o antipatía por una buena parte de la ciudadanía, pues está asociado a los comportamientos partitocráticos de la izquierda tradicional, usemos otro; lo importante es siempre el objetivo. No tiremos al niño junto con el agua de la bañera.

Lo importante es el niño, no el agua de la bañera. Tantos años de aferramiento a las ideologías nublan el sentido común de muchas personas víctimas de este sistema de explotación y dominio. No olvidemos que la ideología es, según Marx, una escisión de la conciencia que produce alienación del ser humano. De esta escisión de la conciencia hay que recuperarse a través del único método efectivo, el del retorno a la praxis, a lo real, a lo tangible. Y lo tangible es ir estableciendo otro modo de relación entre nosotros que nos lleve a la unidad, un modo de relación basado en la cooperación y no en la competición y la lucha por el poder. De esta forma, además, estaremos creando, desde ya, una sociedad nueva.

Como indica Joan Herrera en la entrevista que le ha realizado Orencio Osuna en Nueva Tribuna, y de la que doy cuenta en mi blog (http://goo.gl/AvKfA), tenemos que ir a un proceso constituyente o reconstituyente, hemos de ser capaces de reaccionar y de construir un frente y de plantar cara liderando la alternativa; o eso, o seguiremos siendo subsidiarios y, consecuencia de ello, legitimadores de este sistema. Por tanto, como dice Joan Herrera: "Lo que necesitamos es un momento de unidad y de novedad y eso significa que todos los actores que hay tienen que tender a la suma y a la unidad pero también con elementos de novedad y eso es lo que estamos intentando. Y la demostración de las gallegas y las vascas es una buena constatación. Allí donde ha habido suma, se ha multiplicado no se ha sumado, se ha multiplicado."

Como resumen incidir otra vez en lo mismo: Comencemos a confluir con otras organizaciones sociales y políticas estableciendo programas y hojas de ruta en los que se indique, de forma muy sencilla y clara, qué hemos de hacer en la práctica para superar este sistema de explotación y dominio que nos asfixia. La literatura para las novelas y otros textos similares. En los manuales de acción a menos florituras más claridad. En resumen: Objetivos, pasos para alcanzarlos y temporalización. Transcurrido el tiempo dado evaluación sistemática sobre logro de objetivos, sin perder el tiempo en justificaciones; sino centrándose en qué hay que variar para alcanzar los objetivos no logrados o estableciendo otros nuevos si la tarea ha sido un éxito.

Estas son mis ideas que dejo a vuestro mejor criterio.

Javier Caso Iglesias | Analista Político y Activista Social